Archivos Mensuales: mayo 2008

– qué larga es la noche si esperas el día –

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Eh, no tengas miedo y olvida el pasado

Ahora todo va a cambiar

Siempre he sido el hijo del fracaso

Todo me ha salido mal.

Pero al final del callejón

Encontraré la solución

Si sale bien iré a por ti

Tú mientras tanto, por mí…

Nunca te preocupes por mí

Aunque siempre me ha pillado el chaparrón

Sé que ahora la suerte está a mi favor.

Nada se ha perdido, aún me quedan sueños

Sé que llegaré al final

Vengo del infierno y ya no siento miedo

Nada me puede asustar.

Pero al final del callejón… 

Sé que esta noche no voy a dormir

El sudor y los nervios se adueñan de mí

Y con la almohada empapada en sudor

Contaré los minutos,

¡qué lento anda ahora ese reloj!

Este silencio me sienta fatal

Los recuerdos se encienden en la oscuridad

Si con un puñal yo pudiera matar

Esa imagen que nunca

Nunca, nunca puedo borrar.

No puedo seguir

Ni una sola noche más así.

No estoy tan solo en mi habitación

Me acompaña el latido de mi corazón

Y con la almohada empapada en sudor

Contaré los minutos

¡qué lento anda ahora ese reloj!

No puedo seguir

Ni una sola noche más así.

¡Qué larga es la noche

Si esperas el día!

Los sueños que busco no encuentro

En la oscuridad.

 

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el gran amor

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Cuando yo la conocí tenía 16 años. Fuimos presentados en una fiesta por un muchacho que se decía mi amigo. Fue un amor a primera vista. Ella me enloquecía.
Nuestro amor llegó a un punto que ya no conseguía vivir sin ella. Pero era un amor prohibido.
Mis padres no la aceptaron. Fui reprendido en la escuela y pasamos a encontrarnos a escondidas. Pero ahí no aguante más: quedé loco.
Yo la quería pero no la tenía. Ya no podía permitir que me apartaran de ella. Yo la amaba.

Choqué con el coche. Rompí todos los muebles de casa y casi maté a mi hermana.
Estaba loco. Precisaba de ella.

Hoy tengo 39 años. Estoy internado en un hospital. Soy inútil y voy a morir…, abandonado por mis padres, por mis amigos y por ella. Su nombre Cocaína. A ella le debo mi amor, mi vida, mi destrucción y mi muerte”.

 

Freddy Mercury