Archivos Mensuales: enero 2008

Le petit princE

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"  Mi vida es monótona. Cazo gallinas, los hombres me cazan. Todas las gallinas se parecen y todos los hombres se parecen. Me aburro, pues, un poco. Pero, si me domesticas, mi vida se llenará de sol. Conoceré un ruido de pasos que será diferente de todos los otros. Los otros pasos me hacen esconder bajo la tierra. El tuyo me llamará fuera de la madriguera, como una música. Y además, ¡mira! ¿Ves, allá, los campos de trigo? Yo no como pan. Para mí el trigo es inútil. Los campos de trigo no me recuerdan nada. ¡Es bien triste! Pero tú tienes cabellos color de oro. Cuando me hayas domesticado, ¡será maravilloso! El trigo dorado será un recuerdo de ti. Y amaré el ruido del viento en el trigo…
 
Hay que ser muy paciente-respondió el zorro-.Te sentarás al principio un poco lejos de mí, así, en la hierba. Te miraré de reojo y no dirás nada. La palabra es fuente de malentendidos. Pero, cada día, podrás sentarte un poco más cerca…
 
Al día siguiente volvió el principito. -Hubiese sido mejor venir a la misma hora -dijo el zorro-. Si vienes, por ejemplo, a las cuatro de la tarde, comenzaré a ser feliz desde las tres. Cuanto más avance la hora, más feliz me sentiré. A las cuatro me sentiré agitado e inquieto; ¡descubriré el precio de la felicidad! Pero si vienes a cualquier hora, nunca sabré a qué hora preparar mi corazón… Los ritos son necesarios.
 
Así el principito domesticó al zorro. Y cuando se acercó la hora de la partida:
-¡Ah!… -dijo el zorro-. Voy a llorar.
-Tuya es la culpa -dijo el principito-. No deseaba hacerte mal pero quisiste que te domesticara…
-Sí-dijo el zorro.
-¡Pero vas a llorar! -dijo el principito.
-Sí-dijo el zorro.
-Entonces, no ganas nada.
-Gano -dijo el zorro-, por el color de trigo.  " 
 

                        Antoine de Saint-Exupéry         

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| Cerca de las vías |

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Como un tren desbocado que marcha sin frenos con rumbo perdido. Como el vagón que decidió tomar las mejores vistas estando a la cola, y que fue desenganchado aprovechando la oportunidad. Ahora deambula por los senderos que un día recorrió en el famoso tren y aún  a lo lejos lo oye rechinar.

Su tímido chu-chú era un susurro en la inmensidad, pero poco a poco fue cobrando fuerza, su melodía era necesaria para muchos incluido él mismo. Aquello de lo que el tiempo le había privado fue tomado con deleite y surgió lo indescriptible.

Recorrió nuevos caminos, visitó a viejos amigos y conoció pasajeros en el viaje. Por fin podrá elegir su propio color, ya no hay armonía que guardar. Guarda los sueños en una botella de cristal y quizás algún día la tire al mar y se deje naufragar. De momento, en los días de ventisca, procura encontrar la llave del armario donde recelosamente guarda la botella y siempre que lo necesita da un sorbito del preciado elixir.

 

 

 

 

 

 

 

 

Quieres ver el mundo, mira, está debajo de tus pies.

Por las viejas amistades, el maltrato psicológico, la complicidad única, la manipulación más voraz, la amistad más intensa. A Dylan y Jönes. Nunca aprendí tanto de una manera más cruel y pocos inicios fueron tan felices y eternos. Donde sentí que se hacía realidad la idea más utópica de la verdadera amistad y también donde dejé de creer en ella.

 

 

 

 

[·canción para un niño en la calle·]

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Porque en la noche del 5 al 6 de diciembre no llegan a todos los lugares del mundo

Canción para un niño en la calle

.

(Armando Tejada GómezÁngel Ritro)

[Cancionero de Mercedes Sosa]

.

A esta hora exactamente,

Hay un niño en la calle…

¡Hay un niño en la calle!

.

Es honra de los hombres proteger lo que crece,

Cuidar que no haya infancia dispersa por las calles,

Evitar que naufrague su corazón de barco,

Su increíble aventura de pan y chocolate

.

Poniéndole una estrella en el sitio del hambre.

De otro modo es inútil,

de otro modo es absurdo

Ensayar en la tierra la alegría y el canto,

Porque de nada vale

si hay un niño en la calle.

.

No debe andar el mundo con el amor descalzo

Enarbolando un diario como un ala en la mano

Trepándose a los trenes, canjeándonos la risa,

Golpeándonos el pecho con una lata usada.

.

No debe andar la vida, recién nacida, a precio,

La niñez arriesgada a una estrecha ganancia

Porque entonces las manos son inútiles fardos

Y el corazón, apenas, una mala palabra.

.

Pobre del que ha olvidado que hay un niño en la calle,

Que hay millones de niños que viven en la calle

Y multitud de niños que crecen en la calle.

Yo los veo apretando su corazón pequeño,

.

Mirándonos a todas con fábula en los ojos.

Un relámpago trunco les cruza la mirada,

Porque nadie protege esa vida que crece

Y el amor se ha perdido, como un niño en la calle.

http://corotos.blogspot.com/2007/02/india-street-scene-escena-de-una-calle.html